Sostenibilidad en el deporte: 2.000 millones de toneladas al año
EDUSPORT pone el foco en cómo el deporte está empezando a asumir un papel más activo frente al desperdicio, con estadios, clubes y grandes eventos que ya convierten la sostenibilidad en una parte real de su estrategia. Del reciclaje avanzado a las equipaciones fabricadas con nuevos materiales, el sector empieza a demostrar que el rendimiento también puede medirse por su impacto fuera del terreno de juego.
Cuando el residuo también forma parte del partido
Durante años, la sostenibilidad fue una conversación secundaria dentro del deporte. Estaba ahí, pero rara vez ocupaba el centro del campo. Hoy, esa realidad está cambiando. El mundo genera 2.01 mil millones de toneladas de residuos municipales al año y, en paralelo, los grandes recintos deportivos se han convertido en espacios donde el consumo, la logística y los residuos se concentran a gran escala. Solo un partido de la NFL genera de media más de 80.000 libras de residuos, es decir, unas 36 toneladas por encuentro.
El dato no es menor. Un estadio lleno no solo mueve emociones, entradas o audiencias millonarias. También moviliza envases, restos de comida, material promocional, plásticos de un solo uso y estructuras efímeras que, si no se gestionan bien, terminan agravando un problema que ya es global. Por eso, cada vez más organizaciones deportivas están empezando a repensar qué ocurre antes, durante y después del pitido final.
De la grada al modelo circular
Uno de los casos más avanzados es el del WM Phoenix Open. El torneo volvió a desviar en 2024 prácticamente el 100 % de sus materiales del vertedero y mantiene su condición de evento “zero waste”. La dimensión del operativo explica buena parte del logro: 4.800 contenedores de reciclaje y compostaje, 29 compactadoras, 30 depósitos para reutilizar hielo derretido y más de 750 toneladas de materiales reciclados recuperados en la edición anterior. El evento, además, compostó restos alimentarios con Arizona Worm Farm y reutilizó o donó materiales de forma masiva.
Pero la sostenibilidad deportiva no se juega solo en macroeventos. En Filadelfia, los Eagles entendieron que separar el aluminio también era una decisión económica: al prensarlo en origen, pasaron de obtener entre 45 y 75 dólares por tonelada a ingresar entre 800 y 1.200 dólares. El residuo dejó de ser un coste inevitable para convertirse en recurso.
En España, el Real Betis ha llevado esa lógica al terreno simbólico y visual. Su camiseta especial Forever Green fue diseñada con fibra procedente de algas marinas, plástico reciclado recogido del océano y pulpa de madera, dentro de una campaña para alertar sobre la expansión del alga invasora Rugulopteryx okamurae en la costa andaluza.
El deporte como altavoz ambiental
En América Latina, la alianza entre la NBA y la World Surf League con “Nets for Change” da otra pista de hacia dónde va esta transformación: redes de pesca abandonadas recuperadas en la costa brasileña que se convierten en redes para canastas de baloncesto en pistas comunitarias. Desde mayo de 2024, el proyecto ha recogido aproximadamente una tonelada de este material. El trasfondo es serio: la organización Proteção Animal Mundial alertó de que la pesca fantasma puede afectar hasta a 69.000 animales marinos al día en Brasil, una cifra equivalente a unos 25 millones al año.
También los Juegos Olímpicos de París 2024 mostraron que la circularidad ya forma parte del relato deportivo contemporáneo. En las zonas de atletas hubo mesas fabricadas con volantes de bádminton reciclados, pufs hechos con tela de paracaídas y sillas elaboradas con tapones de botellas. Además, el plan de legado contempló dar una segunda vida al 90% de los seis millones de objetos utilizados durante los Juegos
Para ir un paso más allá
5 acciones para que una entidad deportiva reduzca residuos de forma real:
- Separar los materiales en origen y no al final del evento.
- Eliminar, cuando sea posible, los plásticos de un solo uso.
- Priorizar materiales reutilizables, compostables o reciclados.
- Medir los residuos generados por evento y comunicar los resultados.
- Convertir cada acción sostenible en un mensaje pedagógico para la comunidad.
En EDUSPORT escribimos sobre sostenibilidad en el deporte porque entendemos que el futuro del sector también se juega fuera de la competición. Se juega en la gestión de los residuos, en los materiales, en las instalaciones y en las decisiones que tomarán los profesionales del mañana. Como institución vinculada al talento, la pasión, la vitalidad y una visión práctica del deporte, nos interesa señalar los cambios que ya están marcando el paso del sector y acompañarlos con formación especializada en sostenibilidad.
FAQs sobre Sostenibilidad y EDUSPORT
Respuestas rápidas a preguntas sobre sostenibilidad y EDUSPORT

